Información

  • Género:Aventuras, acción, fantasía
  • Director:Joachim Rønning
  • Reparto:Angelina Jolie, Elle Fanning, Harris Dickinson, Michelle Pfeiffer,Sam Riley & Chiwetel Ejiofor

Maléfica: Dueña del Mal, Review

Película

Maléfica: Dueña del Mal, Review

Una secuela innecesaria

Traer las adaptaciones de los cuentos clásicos a su versión live action ha resultado ser una apuesta segura para Disney, por lo que no es de sorprender que la compañía del raton realizara una secuela de la exitosa Maléfica (Maleficent) de 2014. Sin embargo en su primer fin de semana de estreno, Maléfica: Dueña del Mal (Maleficent: Mistress of Evil) dirigida por Joachim Rønning (Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar), no ha sido el éxito de su predecesora. ¿La razón?

Las cosas han cambiado desde que Maléfica (Angelina Jolie) nombró reina del Páramo a su hija adoptiva Aurora (Elle Fanning). Ahora la joven princesa no sólo tiene que aprender a gobernar con sabiduría y justicia sino que tendrá que enfrentarse a los prejuicios de su propia familia y de la familia de Felipe (Harris Dickinson) para poder estar con el hombre que ama y unir ambos reinos, el de las hadas y el de los humanos, bajo una misma bandera.

Sin lugar a dudas tener el talento de Michelle Pfeiffer es perfecta para encarnar a Reina Ingrith, la antagonista de Angelina Jolie, ambas se equilibran bastante bien y lo único que sentimos es que sus escenas juntas sean tan pocas y en general tan mal aprovechadas. Por el contrario, Elle Fanning palidece al lado de estas grandes actrices, es incluso gris en comparación, aunque parte de la culpa recae en el guion. Tampoco ayuda que el príncipe Felipe, a pesar de que tener muchas más escenas en esta secuela, sea relegado al segundo plano de nuevo por lo que no aporta nada a la historia.

La trama recae sobre Maléfica y Aurora pues se pretende profundizar como, conforme la princesa crece, su relación de “madre e hija” va cambiando. Pero al ser Aurora un personaje con un tratamiento tan simple y al que no vemos evolucionar ni crecer sino que es unidimensional, nuestra atención se centra en querer explorar un poco más el pasado de Maléfica. Tristemente, ni la idea de conocer los orígenes del linaje de la icónica villana de Disney ni la perspectiva de una guerra inminente entre hadas y humanos hacen a Maléfica: Dueña del Mal ser tan entretenida como se esperaría. Las habilidades histriónicas de nuestros protagonistas se diluyen en un guion pobremente desarrollado, con subtramas que no terminan de cuajar y que fuera de hacer más interesante la película terminan restando impacto al conflicto principal.

El diseño de vestuario, específicamente para el personaje de Maléfica y Michelle Pfeiffer, es etéreo, majestuoso y re alza el poder, la fragilidad y belleza de ambas actrices. Sin embargo, nuevamente los diseños pensados para Aurora son sosos y sin chiste. Además está el hecho de que aparentemente el mismo filme no tiene clara la época en la que se sitúa, es decir, tenemos una combinación extraña en la arquitectura, algunas cosas parecen del medievo, otras del barroco y unas más son tan modernas que se sienten por completo fuera de lugar; desgraciadamente esto le resta mucho al diseño de vestuario y a la fotografía, y no nos ayuda a sentir la historia como algo que pudo haber sucedido en una época dada.

Por su puesto que no podemos esperar más que efectos especiales de primera de una compañía como Disney, y aunque sí, en general todos los detalles están muy bien cuidados, en algunas partes se siente que  se exceden con CGI y no encontramos un foco de atención claro por lo que algunas criaturas se pierden y confunden entre ellas mismas. Y aunque por su puesto es de esperarse que tengamos una gran cantidad de efectos y personajes diseñados por computadora para una historia como ésta, no hay que olvidar que a veces menos es más.

El primer acto de Malefica: Dueña del Mal es lento, y los giros del segundo y tercer acto son bastante predecibles, por no decir que algunos de los obstáculos se resuelven casi por sí solos. Se quedan cortos a la hora de generar emoción, nunca se logra el nivel de tensión e impacto que la trama requiere y la trama política que plantea, por más que tenga que ser sencilla para los niños, es casi un insulto que carece totalmente de sentido. Las pocas secuencias emocionantes, que generalmente son las de Maléfica, son demasiado cortas y no se les da la importancia que merecen, mientras las más intrascendentes abundan. Malefica: Dueña del Mal es una película que los más pequeños de la familia encontrarán entretenida, pero los niños mayores y los adultos fácilmente la encontrarán aburrida en su mayor parte.

 

 

 



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