Información del Juego

  • Genero:Metroidvania
  • Developer:Sabotage Studio
  • Campaña:Un jugador
  • Multiplayer:No

The Messenger

Review: PC, Switch

The Messenger

Toma el papel del Mensajer, y con tus técnicas ninjas viaja a traves del tiempo para completar tu destino y vencer las fuerzas del mal.

A estas alturas, los juegos retro ya son tan comunes que lo más seguro es que los seguiremos viendo en esta generación y en la que sigue, y lo que es mejor de todo es que este tipo de género, por así decirlo, va madurando con el paso del tiempo; No solamente es en el estilo gráfico de porqué existe la nostalgia en los juegos clásicos, sino en su jugabilidad y en el diseño del juego. Y ahora, gracias a la tecnología en donde se nos facilita imitar el estilo visual de los juegos de antes, es muy sencillo hacer juegos que se parecen a los clásicos, pero ahora que no tenemos los limites que se tenía en la tecnología de antes, le da a los desarrolladores más espacio para expandir y experimentar en el diseño del juego.

Y ahora llega The Messenger, un juego que está inspirado en el juego clásico Ninja Gaiden del NES, pero le agrega algunos toques únicos, como la habilidad de poder viajar atraves del pasado y futuro, cada uno de estos tiempos con sus respectivos estilos de gráficos de 8 y 16 bits.

Así que después de acabarme el juego, ya puedo dar una conclusión sobre el nuevo juego de Sabotage Studios.

Las habilidades del Mensajero

El juego trata de mantenerse lo más simple posible: Aquí, el jugador controla a un ninja que tiene a cargo en llevar un pergamino hasta la cima de la montaña, llevando como titulo El Mensajero. Sus controles son también sencillos: Puedes moverte a los lados, saltar y atacar con la espada.

Pero mientras vas avanzando, conseguirás nuevas habilidades que te servirán para mejorar tu maniobrabilidad, como escalar paredes, planear por los aires, y usar un gancho para agarrarte en paredes, enemigos y objetos.

Uno de los primeros movimientos que tienes, y que te enseñan en el juego, es lo que se llama el “Cloudstepping”. La manera en como funciona este movimiento es que cuando le pegas a algo cuando estás saltando (ya sea un enemigo, un proyectil o un objeto), tienes la capacidad de saltar de nuevo, lo cual si sigues atacando en el aire, es posible mantenerse en el aire por mucho tiempo.

Esta técnica, junto con las demás que encontrarás en tu aventura, le da al diseño del juego una manera creativa y divertida para pasar por ciertos obstáculos de manera más rápida. Claro, es posible cruzar varias secciones ya sea tomando el camino largo o escalando una pared, pero si tienes habilidad suficiente para calcular bien los ataques en el aire, puedes cruzar toda la sección en un santiamen.

El camino hacia tu destino

A primera vista, el juego tiene mucho parentesco a Ninja Gaiden, empezando con que eres un ninja que salta y ataca las criaturas del mal en un nivel lineal, en donde generalmente un jefe te esperará al final. Pero poco a poco verás los detalles extras que le agregaron al juego.

Como mencioné, obtendrás nuevas habilidades que te servirán para avanzar, como escalar paredes. Así, en los niveles más avanzados, vas a tener un buen arsenal de movimientos, los cuales tendrás que usar todos para mínimo salir lo más ileso posible.

Pero ahí no acaba la cosa, ya que también te encontrarás con tiendas que te servirán para mejorar a tu personaje, como tener más vida, ser mas resistene a los ataques, poder eliminar los proyectiles de los enemigos, etc. Lo único que necesitarás es conseguir la cantidad necesaria de cristales para poder comprarlos.

El mundo está lleno de peligros, no solamente de las criaturas que quieren detenerte, sino también de abismos, picos y varios peligros únicos de cada región, por lo que es muy posible que tarde o temprano pierdas toda tu vida. Sin embargo, el juego no cuenta con vidas como Ninja Gaiden. En vez de eso, un pequeño demonio llamado Quarble llegará a salvar tu vida y te regresará hacia el último checkpoint que pasaste, a cambio de algunos cristales que vayas recogiendo en el camino hasta que se sienta satisfecho. Esta penalización sirve para que te cueste un poco de trabajo en conseguir la mejora que quieres de la tienda.

Pero ahí no acaba todo, ya que más adelante en la historia, te toparás con la habilidad de moverte entre el pasado y el futuro (junto con su respectivo cambio de gráficos y audio de 8 bits y 16 bits respectivamente), lo cual te servirá para tener acceso a ciertos lugares que en otro tiempo no sería posible, muy parecido a los juegos de Guacamelee.

Y aquí es en donde se muestra la verdadera naturaleza del juego: ya muy adelante del juego, te darás cuenta que no es realmente un juego de plataformas como el Ninja Gaiden original, sino que es un Metroidvania, en donde deberás regresar en zonas pasadas con nuevas habilidades (y a veces en cierto tiempo en específico) para conseguir algún item o habilidad necesaria para avanzar en la historia.

La verdad, este tipo de diseño me recordó mucho al juego Odallus, en donde pasas el juego una vez de manera lineal y ya al tener todas tus habilidades ya se abre más el mundo.

Inspirado, pero sin seguir sus pasos

Estoy muy seguro que las comparaciones con el juego clásico Ninja Gaiden serán inevitables al principio. Pero si uno espera en encontrar todos los elementos de ese juego en The Messenger, llegará a decepcionarse. Para empezar, la dificultad: el juego no está realmente dificil, especialmente cuando uno tiene unas cuantas mejoras de la tienda. Claro, por la cantidad de abismos que hay es fácil caer y perder una vida, pero eso es mas bien por descuido del jugador que por el reto que se te ofrece. Ya con algo de experiencia, es posible avanzar de manera rápida entre los niveles, y el daño que recibes es más una pequeña molestia que se puede arreglarse rápido.

Pero una vez que aceptes que no es realmente una secuela espiritual de Ninja Gaiden, llega a ser un juego muy divertido, especialmente el sistema de Cloudstepping, en donde podrás experimentar en como avanzar de manera más efectiva en los niveles.

Sin embargo, una vez que el mundo se abre, te toparás con los problemas naturales que encontrarás en los Metroidvanias.

Para empezar, regresar a zonas pasadas, o a cualquier zona en especial, puede resultar bastante tedioso, especialmente por la manera lineal en que están diseñado los niveles, ya que las zonas que están en los extremos no están conectados entre ellos. Para mitigar esto, tendrás acceso a un Hub lo cual cuenta con algunos teletransportadores que te llevarán a su respectivas zonas. Sin embargo, no todos los teletransportadores están activos, por lo cual debes que buscarlo primero en su zona, y no todas las zonas cuentan con un teletransportador, por lo que si buscas algo en específico en dicha zona, tienes que buscar el teletransportador más cercano y hacer el recorrido.

Otro detalle sobre este mismo problema es también sobre el viaje en el tiempo, ya que para cambiar de tiempo tienes que pasar por algunas rupturas de espacio-tiempo que están esparcidas alrededor, los cuales te muestran en el mapa. Lo que no te muestra el mapa es qué plataformas y obstaculos están o no están en su tiempo, por lo que si vas a un cuarto y te das cuenta que está bloqueado, significa que tienes que regresarte a buscar una ruptura para cambiar de tiempo y volver al cuarto para poder avanzar. Esto se vuelve muy enfadoso rápidamente.

Últimas Palabras

Pero al final de todo, The Messenger es un buen juego que logra valerse por si solo. Claro, la dificultad no está a la altura de Ninja Gaiden, y en la segunda mitad del juego se desvía totalmente de este estilo de juego, pero no por eso es malo. Aunque al final del día, todavía tiene sus fallas, con el hecho de que el estilo de Metroidvania no encaja muy bien en niveles lineales, pero veo que es un candidato potencial para hacer speedrun, gracias a sus mecánicas y generalmente su corta duración. Así que si quieres entrarle a este juego, deja a un lado los lentes de nostalgia y disfruta unas cuantas horas de lo que The Messenger te ofrece para tí.

Conclusión

  • 8.2
    • Mecanicas fácil de aprender, divertidas y útiles para avanzar.
    • Navegación entre las zonas algo lenta.

The Messenger es un juego algo corto y simple, pero que le da mucho espacio al jugador en experimentar y con algo de habilidad en mejorar su estilo de juego en los niveles. Si buscas un jueguito extra para agregar a tu libreria, no puedes equivocarte con The Messenger.