La La Land: El Reciclaje del Sueño Americano

  • Por Heidi Betancourt / February 23, 2017

Ganadora de 7 Globos de Oro, tercera película en la historia en lograr 14 nominaciones al Oscar incluyendo, Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz Protagonista, Mejor Actor Protagonista; La La Land ha causado revuelo desde su estreno en la 73ª edición del Festival de Cine de Venecia en Agosto del 2016.

Alabada por la crítica, amada por muchos y odiada por otros. ¿Cuál es el motivo de éste frenesí? ¿Qué  hay de especial en esta película?

Para empezar comencemos diciendo que la Academia suele tener cierto “perfil”, que a estas alturas es ya muy reconocible, para escoger a las películas nominadas año con año. Por ejemplo, es frecuente ver entre las nominadas por lo menos uno o dos filmes que enaltezcan ciertos eventos históricos o figuras americanas, este año tenemos Jackie (Jackie), Hasta el último Hombre (Hacksaw Ridge) y Talentos Ocultos (Hidden Figures); o alguno que hable sobre racismo o que promueva la tolerancia étnica, este año Luz de Luna (Moonlight). Por su puesto La La Land cumple con el más importante de todos: recordarle a todos que, puede que Hollywood no esté viviendo precisamente sus “años dorados”, pero que el Sueño Americano que cautivó a los primeros colonos a comienzos del siglo pasado, aún sigue vivo.

Por supuesto al analizar los filmes nominados para los premios de la Academia, hay que tener muy en cuenta que el jurado está compuesto en su mayoría de varones, aproximadamente de 63 años, de raza blanca. Lo cual influye muchísimo a la hora de seleccionar el material “digno” de Oscar y el que no. Antes de diseccionar éste aclamado filme respondamos una pregunta importante. ¿Una película destrozada por la crítica necesariamente es mala? No. Muchas películas que en su momento fueron criticadas y abucheadas, con el tiempo se convirtieron en un clásico, como por ejemplo: El Club de la Pelea (Fight Club) Bonnie y Clyde (Bonnie and Clyde), Furrest Gump o Psicosis. Lo mismo sucede con películas nominadas al Oscar. Hay a lo largo de la historia grandes obras maestras completamente ignoradas y otras películas que ganaron la más importante categoría de los permios Oscar, “Mejor película”, logron sus cinco minutos de fama y luego se perdieron en el olvido. Ejemplos: Alto Impacto (Crash), Cuando los hermanos se encuentran (Rain Man), Pelotón (Platoon) o Al calor de la noche (In the Heat of the Night).

Con estos datos en mente iniciemos describiendo las fuentes de inspiración de las que bebió el director y guionista de La La Land, Damien Chazelle. (De aquí en adelante habrá numerosos SPOILERS, así que si no has visto la película, te recomendamos que regreses después.) Primeramente, cabe resaltar que durante los seis años en los que se escribió La La Land, el DVD con los filmes, Los Paraguas de Cherburgo (Les parapluies de Cherbourg) y Las Señoritas de Rochefort (Les Demoiselles de Rochefort), ambos musicales franceses de los 60’s dirigidos por Jacques Demy, estuvieron entre la coleccion de películas preferidas y que influyeron en Chazelle para crear La La Land.

 

“Amo absolutamente a Demy” expresó Chazelle. Aunque las dos películas tratan historias distintas, ambas tratan principalmente de un tema: el amor. En Los Paraguas de Cherburgo, nos encontramos con Geneviève (Catherine Deneueve) una joven que trabaja en la tienda de paraguas de su madre y se enamora perdidamente del joven Guy (Nino Castelnuovo), un mecánico que la deja en cinta antes de partir al servicio militar. Pasan los meses y no parece que Guy vaya a volver pronto a Cherburgo, así que, Geneviève triste y desilusionada, preocupada por las cuentas que su madre debe, decide aceptar la propuesta de matrimonio de Roland (Marc Michael), un hombre que le lleva varios años, rico y que le acepta aun estando ella embarazada. Nuestros protagonistas terminan separados, cada quién intentando superar lo que el otro representó alguna vez para ellos, el amor verdadero.

Los colores de esta película francesa son brillantes, dando un toque, ingenuo, soñador y romántico a la cinta. Esto se puede ver claramente que influyó para la escala de tonos y colores usados en La La Land, mismos que evocan cierta inocencia e ilusión que raya en la fantasía y hasta en lo cursi. También al final de Los Paraguas de Cherburgo, los protagonistas, Geneviève y Guy se encuentran nuevamente, ella ha vivido en París y criado a la hija de Guy, quién ahora es una pequeña niña, con su nuevo esposo y Guy, tiene un niño con su propia esposa. Hablan sólo unos momentos, tiempo más que suficiente para que ella se dé cuenta de lo que dejó escapar por miedo, por no confiar en el amor. Es un final muy similar a La La Land, en la que Mia y su esposo, tras dejar a su pequeña hija en casa, entra al club de Jazz “Seba’s” y se rencuentra con Sebastian que toca City of Stars. Ella imagina lo que hubiera ocurrido si ambos se hubieran apoyado su sueño en lugar de luchar por él por separado. Se ve a sí misma casándose con Sebastian en lugar de su actual marido, teniendo un hijo varón en lugar de una niña. Pero es sólo un instante que se desvanece haciéndola volver a la realidad. El amor no venció al final en ninguno de los dos filmes.

 

Por otro lado tenemos Las Señoritas de Rochefort, en el que se cuenta la historia de las hermanas gemelas Delphine (Catherine Deneueve) y Solange Garnier (Françoise Dorléac), que viven en Rochefort soñando con el amor ideal y que gracias a una serie de “casualidades” cada una encuentra al hombre perfecto para ellas. En La La Land es así como los protagonistas se conocen y después de  encontrarse casualmente un par de veces, empiezan a enamorarse.

La La Land toma prestada la esencia de ambos musicales franceses y los mezcla con el glamur Hollywoodense y el ideal del Sueño Americano. Para ello toma numerosas referencias de clásicos como Bailando Bajo la Lluvia (Singin in the Rain), Casa Blanca (The White House), Tiempos violentos (Pulp Fiction), Vaselina (Grease), Moulin Rouge: Amor en Rojo (Moulin Rouge!)… pero para muestra un botón. En el siguiente video Sara Preciado se tomó el trabajo de hacer un comparativo de varias escenas de La La Land con sus fuentes de inspiración.

 

Aunque en ningún momento Damien Chazelle ha negado la influencia y el homenaje que ha hecho a varios de estos filmes, uno no puede evitar preguntarse si esta es parte de la razón del éxito de La La Land. Chazelle ha tomado el Sueño Americano, lo ha reempaquetado, envuelto en romanticismo y lo ha rociado con unas gotas de ácida realidad para hacerlo más aceptable para el público actual, que resulta difícil de impresionar y que tristemente, encuentra difícil creer que los sueños pueden volverse realidad.

La La Land es filme entretenido, tiene una excelente música y un buen casting, aunque ni Ryan Gosling ni Emma Stone son cantantes ni bailarines profesionales, y al compararlos con los actores de las películas a las que se hace homenaje, ese hecho destaca aún más. La película tiene bellos momentos, sin embargo la historia no ofrece nada nuevo  y se esfuerza tanto en homenajear a los clásicos que se acerca peligrosamente a ser un collage de otros éxitos musicales. La película flota suavemente, evitando temas controversiales y va directamente a lo seguro, a recrear lo que ya ha sido aplaudido en su momento.

¿Ustedes que piensan? ¿La La Land hará historia y se volverá un clásico en los años venideros o caerá en el olvido como una película sobre valorada? Sólo el tiempo lo dirá.