Información del Juego

  • Genero:Aventuras
  • Developer:Brace Yourself Games
  • Campaña:Cooperativo
  • Multiplayer:Si

Cadence of Hyrule

Review: Switch

Cadence of Hyrule

Explora el nuevo mundo músical de Hyrule, y acompaña a Link, Zelda y Cadence a encontrar los cuatro instrumentos mágicos.

Al parecer, Nintendo ha estado buscando buenas relaciones con las demás compañías de videojuegos, incluyendo con la competencia, tal como se puede ver con Microsoft y los distintos proyectos que tienen últimamente, como la aplicación de Xbox en el switch, Cuphead para la consola de Nintendo y próximamente Banjo-Kazooie para el Smash Bros. Ultimate. Pero también está generando buenas relaciones con las pequeñas compañías indepentiendes, como sucedió con Brace Yourself Games, desarrollador de Crypt of the Necrodancer.

A pesar de ser un juego pequeño y una temática curiosa, fue lo suficiente para que estas dos compañías estuvieron de acuerdo en usar este estilo de juego junto con una de las franquicias más queridas de Nintendo, The Legend of Zelda. Y en resumidas, tenemos ahora el juego Cadence of Hyrule, un juego pequeño que combina los elementos de los dos juegos. Así que vamos a salvar Hyrule del mal de nuevo, solo que en esta ocasión lo haremos al ritmo de la música.

Bailando al ritmo de la Cripta

La jugabilidad base de Cadence of Hyrule está basado directamente en el juego Crypt of the Necrodancer: Tu personaje solamente se puede moverse un cuadro a la vez por cada ritmo de la música que está tocando en cuestión, así como los enemigos se moverán a su patrón determinado igual al ritmo de la canción.

El chiste entonces es en aprender los patrónes de los enemigos mientras estás en constante movimiento para evitar sus ataques y poder eliminarlos de la manera más efectiva posible.

Mientras avanzas en tu aventura, te toparás con items que te ayudarán a enfrentarte a los enemigos, pero estos items también tienen ciertas características, como las lanzas que tienen alcance a dos cuadros enfrente de tí, los sables que ataca a los enemigos que están a tres cuadros adyacentes de tí, el estoque que te ayuda a atacar y moverte al mismo tiempo. Además de las armas, encontrarás con items como bombas y el arco, entre varias otras que te ayudarán en tu travesía, pero usarlas necesitarás todavía tomar en cuenta el ritmo, ya sea para contar el tiempo para que una bomba explote, así como preparar el arco y disparar la flecha.

Aparte de estos items, también encontrarás equipamiento que cuentan con funciones especiales, como las antorchas para alumbrar alrededor de tí, palas para escarbar tu camino, anillos con propiedades únicas y botas que sirven para defensa o para algún rol en específico. Estos equipamiento se van deteriorando por el uso, por lo que tendrás que reemplazarlos cuando sean necesarios.

Y así como el Roguelike que es como el juego original, cada vez que empiezas una nueva aventura, el mundo se creará al azar, por lo que no exploraras el mismo Hyrule dos veces. Ok, algunos elementos como Lake Hylia y Lost Woods no tendrán grandes cambios, pero fuera de ahí, así como la ubicación de los items estarán en un órden distinto.

Todo parece indicar que tiene todos los elementos para que sea una secuela de Crypt of the Necrodancer, pero tampoco hay que olvidar la otra mitad de la ecuación, que son los elementos de Zelda, lo cual sorpresivamente los desarrolladores lograron implementarlo bien en este juego.

Explorando los calabozos de Hyrule.

A diferencia de Crypt of the Necrodancer, lo cual estaba dividido en niveles que tenías que completar uno por uno, aquí se usa el elemento más importante de todo juego de Zelda: un mundo grande a explorar y muchos secretos a descubrir.

Hay dos detalles muy importantes que hay que tomar en cuenta sobre la exploración en este juego: La libertad que tienes junto con los elementos al azar en la creación del mundo.

El objetivo del juego es entrar en los cuatro calabozos, enfrentarte a sus respectivos jefes e ir al castillo de Hyrule para enfrentarte con el jefe final. Pero el órden en entrar a estos calabozos es a tu discreción, por lo que puedes ir primero al bosque, o al lago, o al desierto, o simplemente explorar Hyrule y conseguir los tesoros.

Claro que no todo es fácil, ya que generalmente estos calabozos cuentan con un obstaculo que necesitas que sortear para poder entrar, y si no estás equipado con lo que necesitas, tendrás que buscarlo primero y regresar.

Y es aquí la sacudida que tiene al elemento de Zelda: como los items no se encuentran siempre en el mismo lugar al comienzo de tu aventura, no tienes una ruta pre-establecida que seguir. Pero por otro lado, hay más de una manera de sortear los obstáculos en este juego.

Pongamos por ejemplo en Death Mountain, donde tienes que cruzar al otro lado de la montaña y no caerte al río abajo. Podrías usar el hookshot para columpiarte hacia el otro lado, o podrías usar las Hover Boots para flotar por un momento sobre el acantilado, o también podrías usar el bastón de Somaria para crear un bloque y así formar un puente para llegar al otro lado.

Así, con muchas maneras de poder resolver los acertijos te obliga a que uses un poco de ingenio con los items que tienes a tu disposición para poder seguir avanzando.

Una aventura corta con muchos elementos a personalizar

El juego a decir verdad se puede decir que es bastante corta, ya que con cuatro calabozos más el jefe final, en mi primera vuelta logré completarlo en cinco horas. Y en mi segundo intento pude completarlo en dos horas. Pero el juego no está diseñado para pasarlo una vez, ya que tienes que jugarlo varias veces para ver todo lo que ofrece.

Hay varios incentivos para que lo vuelvas a jugar, desde descubrir todos los secretos, conseguir todas las armas y desbloquear al personaje secreto, pero además de eso podrás personalizar tu estilo de juego: si te cuesta trabajo seguir el ritmo, puedes quitar este elemento para moverte a tu voluntad. O a lo mejor quieres hacer las cosas más interesante y probar el modo de “permadeath” (una vez que pierdas tu energía, en vez de continuar tu aventura, vas a tener que empezar desde el principio). Y si quieres más dificultad, intenta el modo de doble ritmo, en donde el ritmo a seguir es más rápido a lo normal.

Pequeños tropiezos en la coreografía

A decir verdad, estuve sorprendido de lo bien que lograron combinar los juegos de Crypt y de Zelda, formando una aventura Roguelike con ritmo sin descuidar los secretos y acertijos. Pero viendolo más de cerca, veo ciesrtos detallitos que me llamaron la atención.

Para empezar, está en el inventario de armas. En el juego de Necrodancer, por su naturaleza, nomas puedes tener una arma en la mano (al menos que tengas un item para guardar otra arma), lo cual lo cambias si encuentras otra arma en el juego. Esto hacía que tenías que aprender a usar las armas que te encontrabas, lo cual a veces puede hacerte el juego más fácil o más difícil, dependiendo de la situación.

Aquí en Cadence of Hyrule, a diferencia de los otros equipamientos, las armas que consigues no se pierden, sino que se guardan en tu inventario. Esto significa que puedes usar tu arma favorita sin repercusiones, aún si te mueres te quedas con tu arma (excepto obviamente cuando estás en el modo de Permadeath).

Lo cual me lleva al siguiente detalle, al principio del juego tendrás algo de problema en llegar a ciertos lugares porque no cuentas con los items necesarios, por lo que significa tomar la ruta larga. Pero ya cuando tienes todos los items, dichos obstáculos ya se vuelven triviales, y la mayoría de los enemigos, incluyendo los jefes se vuelven fáciles, aún si son más fuertes porque los dejaste a lo último. A lo que quiero llegar es que mientras más avanzaba en el juego, más fácil se me hacía.

Comparandolo con el Necrodancer otra vez, los items a encontrar no simplemente son al azar, sino que también estaban limitados, además de que cada misión los tenías que terminar en un tiempo limite. Esto hacia que en ciertas sesiones no te toparías con tu arma favorita, ni obtengas las bombas suficientes para encontrar secretos y tener acceso a ciertos cuartos, por lo que el juego te obligaba en aprender a usar todos los elementos a tu disposición y uso de tu habilidad para poder llegar al final. Claro, hay situaciones en que es posible en ser un personaje poderoso, pero no eras del todo invencible, y un pequeñ descuido podría terminar con tu sesión, lo cual tendrías que volver a empezar desde cero.

Aquí en Cadence, a pesar de que los items no siempre estarán en los mismos lugares, siempre van a estar disponibles siempre y cuando te tomes el tiempo en buscarlas. Además de los pedazos de corazón para aumentar tu vida, y sumandole las botellas para guardar tus pociones, llegará un punto en el que las preocupaciones de perder tu vida son prácticamente nulas, ya que siempre puedes contar con tu arma favorita, todos los items para ayudarte en cualquier situación, una buena cantidad de vida y con pociones por si las moscas.

A lo que quiero llegar es que el elemento de progreso de Zelda interfiere con la dificultad que puedes encontrar en los Roguelikes como el Necrodancer.

Tal vez sea un detalle que a ciertos jugadores pueda parecer insignificante, y a lo mejor lo es, pero con las varias horas de juego que tuve con Necrodancer, es algo que noté mientras jugaba a Cadence of Hyrule.

Pero creo que no es del todo malo, ya que lo bueno del juego es en la gran libertad que tienes para ajustar tu estilo de juego, por lo que si es tu estilo, puedes tratar de acabar el juego con la menor cantidad de items posible.

Otra pequeña queja que tengo es que todos los ritmos son continuos… creo que hubiera sido bueno de que hubiera momentos en donde el ritmo tenga pausas para subirle la dificultad un poco a la sección, como sucedió con King Konga en el juego del Necrodancer, pero estoy satisfecho con lo que ofrece Cadence of Hyrule.

Conclusión

  • 9.0

      Cadence of Hyrule es un juego bastante único que logra combinar dos géneros de juegos sin sacrificar mucho en el proceso. Tal vez quieras probarlo por los elementos de Zelda, pero te aseguro que te quedarás por la música.



    • Entradas Recientes

    •