Información

  • Género:Aventuras, fantasía
  • Director:David Yates
  • Reparto:Eddie Redmay, Johnny Depp, Jude Law, Ezra Miller, Katherine Waterston, Alison Sudol, Dan Fogler, Jude Law

Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald, Review

Película

Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald, Review

Grindelwald nos demuestra porque el mundo mágico le teme… y porque muchos otros le siguen.

En 2016 la franquicia de Harry Potter revivió con la entrega de Animales Fanstásticos y Dónde Encontrarlos, la cual no sólo expandió nuestro conocimiento del mundo Potteriano sino que también nos introdujo a uno de los villanos más temibles de los últimos tiempos. Ahora en la secuela (Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald (Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald), el director David Yates, nos demuestra no sólo porque Grindelwald (Johnny Deep)es temido, sino también porque es digno de respeto.

El mago tenebroso conocido como, Gellert Grindelwald ha sido capturado, sin embargo es cuestión de tiempo para que, gracias a sus habilidades y astucia, burle a las autoridades mágicas y logre escapar. Tras su fuga, el Ministerio se dará a la tarea de recapturar a su prisionero y a su vez, encontrar a  Credence Barebone (Ezra Miller), el Obscurus que logró sobrevivir a los eventos ocurridos en Nueva York, y así evitar que Grindelwald lo use para sus propios planes. Una guerra se avecina y pronto Newt Scamander (Eddie Redmayne), con la ayuda de Dumbledore (Jude Law) y sus amigos, se verá obligado a escoger un bando. Pero deberán tener cuidado pues elegir de que lado pelear ser más difícil de lo que esperan.

En Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald podemos ver a los magos interactuar nuevamente con la ciudad, y esta vez, el escenario es París. En contraste a las películas de Harry Potter, en dónde las historia se enfocan en Hogwarts y en el estilo más medieval en que vive la comunidad mágica, aquí los magos demuestran una vez más que se saben defender bastante bien en las calles muggles, e incluso tienen “trucos” que nada tienen que envidiar a la tecnología de hoy en día. De algún modo el hecho de que tengamos menos artefactos mágicos volando por doquier, hace más real y menos ajeno el mundo mágico. Incluso, por momentos parece que estamos viendo una película detectivesca, ya que debemos ir recolectando las pistas junto con Newt para adivinar los planes de Grindelwald y los secretos del misterioso pasado de Credence.

El ritmo de la historia a ratos es muy lento pues extendieron demasiado algunas escenas que no lo requerían. Si bien se agradece que se tomen el tiempo de plantear la posición y los motivos de los personajes principales, algunos cinéfilos pueden aburrirse a ratos. El guion está lo suficientemente bien estructurado y argumentado como para que perdonemos estros tropiezos. Así mismo las secuencias de acción y los giros inesperados del último acto compensan de sobra estos tropiezos.

Newt Scamander regresa con todo su encanto un tanto extraño que lo hace único. Definitivamente Eddie Redmay es perfecto en el papel pues, a pesar del peligro que suponía el quedar opacado por personajes como Dumboldore o Grindelwald, este no es el caso. De hecho es él quien nos ayuda a ir hilando las subtramas con la trama principal entregándonos una historia sólida. Y aunque lo veremos interactuar con nuevas y sorprendentes criaturas, son más de relleno pues Newt se ve obligado a enfocarse en Grindelwald. En cuanto al romance entre Tina Goldstein (Katherine Waterston) y Newt Scamander, simplemente no termina de cuajar. La química entre ellos no es suficientemente poderosa para convencernos de su atracción mutua, su relación se siente forzada. Y mientras Tina y Jacob (Dan Fogler) quedan relegados a cumplir como mero recurso argumental, Queenie (Alison Sudol), inesperadamente brilla un poco más, evoluciona.

Sin embargo el que se lleva los reflectores es Grindelwald. Si eras uno de aquellos que temía que Johnny Deep no diera el ancho, que se limitara a interpretar el mismo estilo de personaje al que ya nos ha acostumbrado, puedes respirar tranquilo, el actor ha hecho su mejor papel en años. Grinderwall es elegante, sombrío, y un manipulador encantador, un personaje con muchos matices y con una inteligencia que iguala a la de Dumboldore. Sabe inspirar a otros con su visión del mundo, es empático y reconoce las debilidades ajenas con facilidad, de modo que cuando habla la verdad se tuerce sólo lo suficiente para que encaje con sus ambiciones. Todas estas cualidades lo que lo hacen un villano digno de temerse un villano más real. Lo mismo sucede con Jude Law, quién se nos presenta  es una versión más adulta de Dumbledore, y de alguna forma, más orgánico. En filmes anteriores Dumbledore siempre ha sido un personaje misterioso, un tanto lejano que guarda muchos secretos. Pero esto cambia en Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald conocemos, sus miedos y aspiraciones, lo vemos en su etapa como profesor en Hogwarts, interactuando con los alumnos lado a lado y eso lo hace sentir más cercano a nosotros. Es todo un deleite. Es muy bueno que se tomen su tiempo para plantear su compleja relación con Grindelwald, pues sin duda es uno de los pilares fundamentales de esta saga -Porque sí, serán cinco películas de Animales Fantásticos-.

En cuanto a los efectos especiales no sólo dan colorido y espectacularidad a la película, sino que también se nos muestran nuevas y sorprendentes formas de usar la magia, increíblemente usando variaciones de hechizos que ya conocemos bien y de los que pareciera que ya no podemos esperar mucho. Es una lástima que en un par de escenas las secuencias de acción sean tan rápidas que uno no alcance a apreciar todos los detalles.

Las criaturas lucen muy bien en pantalla y no dejan de ser novedosas y fantásticas pero es cierto que en esta entrega son mucho menos relevantes y parece que están allí por dos motivos: para hacerla más atractiva y para justificar el título. Es lamentable que incluso Nagini (Claudia Kim) termine siendo un personaje de relleno, mero fan service.

Resumiendo, Animales Fantásticos: Los Crímenes de Griendelwald, es una película con guiños que harán suspirar a los fans, tiene giros que harán contener el aliento a la audiencia, un villano inspirador y secuencias de acción muy entretenidas y bien logradas. Su enfoque más adulto y político será amado por unos y un tanto aburrido para otros. Su ritmo que a veces es rápido y a veces lento, puede hacerla un poco cansada, y definitivamente pudieron precindir de algunos personajes.

Y aunque es muy poco lo que se revela del pasado de Dumboldore nos deja muy claro que la línea entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, se volverá más y más borrosa conforme avance esta historia, lo que hace todo más interesante. No podemos esperar a ver lo que sigue.

  • B